En la comunidad de Paquip, Tecpán, una intervención nutricional impulsada por el Instituto Mathile en alianza con Rotaract Guatemala Sur logró reducir en 21.9 % la desnutrición crónica infantil en niños menores de dos años tras nueve meses de implementación. El proyecto, denominado Un Sorbo de Vida, pasó de registrar un 62.5% de desnutrición crónica en 2024 a un 40.6% en 2025, evidenciando un impacto directo en una de las problemáticas más persistentes del país.

La reducción fue especialmente significativa en los casos severos, que descendieron de 35% a 12.5%, reflejando una mejora sustancial en los niños en mayor condición de vulnerabilidad. La intervención benefició a 200 niños entre 6 meses y 5 años, con seguimiento intensivo a una muestra de 40 menores de dos años, etapa crítica para el desarrollo físico, cognitivo y neurológico.
El proyecto se desarrolló en coordinación con el centro de salud local, permitiendo mediciones periódicas de peso y talla para un monitoreo comunitario más preciso. La implementación fue posible gracias a la donación del suplemento nutricional Chispuditos y al liderazgo operativo de Rotaract Guatemala Sur, que garantizó seguimiento constante y resultados verificables.

Chispuditos, desarrollado por el Instituto Mathile tras más de una década de investigación científica aplicada, está diseñado para cerrar brechas nutricionales en la primera infancia. Su fórmula M+ aporta 21 vitaminas y minerales fundamentales para el crecimiento, el desarrollo cognitivo y el fortalecimiento del sistema inmunológico, especialmente en contextos con limitado acceso a alimentos de origen animal.
Además de la recuperación nutricional, el informe destaca un efecto preventivo relevante: los niños que se encontraban en riesgo no evolucionaron hacia formas más severas de desnutrición crónica, posicionando al programa como una herramienta efectiva tanto de tratamiento como de prevención temprana.

Los resultados consolidan al Instituto Mathile como un aliado técnico y científico en la búsqueda de soluciones sostenibles para la nutrición infantil en Guatemala. La experiencia en Paquip demuestra que la articulación comunitaria, la evidencia científica y la colaboración interinstitucional pueden generar impactos medibles y sostenibles en territorios con alta vulnerabilidad nutricional.