Con una apuesta decidida hacia la internacionalización, Guatemala avanza con paso firme en la consolidación del aguacate como uno de sus productos agrícolas estrella. Bajo el liderazgo del Comité de Aguacate de AGEXPORT, el país impulsa una estrategia integral enfocada en productividad, calidad, innovación y sostenibilidad, lo que le ha permitido duplicar sus exportaciones en los últimos años y posicionarse con fuerza en mercados exigentes como Europa y, próximamente, Estados Unidos.
El V Congreso Nacional de Aguacate, celebrado el 2 y 3 de julio en Antigua Guatemala, ha sido una vitrina para mostrar los avances del sector y reunir a más de 500 actores clave, entre productores, exportadores, técnicos, académicos e inversionistas. Con la participación de expertos internacionales de México, Perú, Colombia y Estados Unidos, el evento se consolida como un espacio de conocimiento técnico, conexión comercial e identificación de oportunidades en el contexto de un cultivo con creciente demanda mundial.

Actualmente, el aguacate genera más de 6,500 empleos directos e indirectos en Guatemala, especialmente en zonas rurales. Las proyecciones indican que cada nueva hectárea cultivada podría generar al menos 1.5 empleos adicionales, lo que convierte al aguacate en un motor de desarrollo local, reducción de pobreza y dinamismo económico, todo bajo un enfoque de sostenibilidad ambiental y responsabilidad social.
Uno de los grandes hitos que impulsa esta transformación es la inminente apertura del mercado estadounidense, el mayor consumidor global de aguacate. Para ello, el Comité ha acompañado a los productores en temas clave como el manejo integrado de plagas, las buenas prácticas agrícolas y la trazabilidad. Este esfuerzo de más de 25 años busca no solo ingresar al mercado, sino competir con calidad, cumplimiento normativo y valor agregado.
Los resultados ya son palpables. En 2024, las exportaciones alcanzaron los US$16 millones, con Países Bajos como el principal destino (más de US$2.5 millones), seguido de Costa Rica, Reino Unido, Honduras y El Salvador. La posición estratégica de Países Bajos como centro logístico europeo refuerza el papel del aguacate guatemalteco como producto competitivo y con potencial de expansión internacional.

Entre los temas más destacados del Congreso estuvo el manejo del estrés abiótico en los cultivos, una respuesta concreta ante el impacto del cambio climático. El uso de bioestimulantes y técnicas agrícolas innovadoras permite a los productores enfrentar condiciones adversas como sequías prolongadas y suelos desgastados, garantizando productividad y resiliencia a largo plazo.
Este proceso de transformación no solo se trata de mejorar exportaciones, sino de construir un sector agrícola moderno, cohesionado y con visión de país. Como concluyó Marco Quilo, presidente del Comité Organizador del Congreso, la meta es clara: desarrollar integralmente la cadena de valor del aguacate en Guatemala para que los beneficios se traduzcan en oportunidades reales para comunidades rurales, el medio ambiente y la economía nacional.