Cada diciembre se repite un pequeño ritual colectivo: buscar el regalo perfecto. Y, una vez más, los perfumes se colocan en el podio de las opciones que nunca fallan. Yanbal, referente regional en perfumería de alta calidad, explica por qué un aroma se ha convertido en el gesto más significativo de la temporada.

“En Navidad, los perfumes lideran las preferencias de quienes buscan sorprender. No solo creamos fragancias, sino experiencias sensoriales que despiertan emociones y resaltan la personalidad”, afirma Julia Díaz, Directora General de Yanbal Guatemala y México. Una premisa que se sostiene en tres atributos esenciales de la marca: impacto, duración y memorabilidad. Un perfume Yanbal no solo acompaña; deja huella.
Este año, la perfumería llega con una oferta especialmente atractiva. La icónica línea Osadía, en sus versiones para hombre y mujer, regresa con empaques de lujo por tiempo limitado. Su esencia frutal floral (en el caso femenino) y su característico aroma maderoso aromático (en el masculino) celebran el encanto y la fuerza latina.

A la par, Indómito toma protagonismo como la joya de edición especial. Inspirado en la perfumería de nicho, combina pimienta Timur, sándalo y la codiciada madera de Oud. El resultado: una fragancia intensa, sofisticada y completamente fuera de lo convencional. “Indómito refleja nuestra apuesta por la innovación y la más alta calidad en fragancias”, resalta Angélica Carranza, Directora Corporativa de Fragancias y Cuidado Personal.

Para Yanbal, regalar un perfume es más que un gesto elegante. Es una declaración afectiva: “te conozco, te celebro y quiero que tu aroma sea inolvidable”. Un mensaje que conecta directamente con el corazón de la marca, presente en millones de hogares y en la red de más de 500,000 consultoras independientes que impulsan su crecimiento en América Latina y Europa.
Estas fiestas, Yanbal invita a elegir aromas que no solo envuelven, sino que permanecen. Después de todo, los mejores regalos son los que dejan recuerdos en el aire.