Instituto Neurológico de Guatemala y Gobierno ponen en marcha Centros PADI en seis departamentos

El Instituto Neurológico de Guatemala (ING), en alianza con la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia (SBS), la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (SOSEP) y con el respaldo de Global Exchange, presentó la implementación de los primeros Centros de Atención a Distancia (PADI) en el país. Esta iniciativa busca acercar educación y terapias especializadas a niñas, niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual y autismo.

Los nuevos Centros PADI estarán ubicados en Quetzaltenango, Suchitepéquez, Retalhuleu, Petén, Chiquimula y Alta Verapaz, beneficiando a más de 2,100 personas actualmente atendidas en los programas de la SBS y la SOSEP. Con este esfuerzo, se eliminan barreras de distancia y acceso, llevando servicios de calidad directamente a las comunidades.

El modelo de atención PADI se basa en una plataforma virtual desarrollada por el ING, que permite ofrecer diagnósticos, terapias personalizadas, acompañamiento psicológico, formación para cuidadores y recursos adaptados a las necesidades de cada persona. Todo ello, con el respaldo técnico de profesionales especializados en inclusión y desarrollo integral.

Gracias al apoyo de Global Exchange, los Centros contarán con recursos tecnológicos de última generación, conectividad y herramientas digitales que facilitan la atención a distancia. Esta alianza público-privada garantiza que los servicios lleguen a las familias de manera innovadora y sostenible.

Para el Instituto Neurológico de Guatemala, con más de 60 años de trayectoria, este proyecto representa un paso importante en su misión de que la discapacidad no sea sinónimo de aislamiento. “Con PADI llevamos nuestra experiencia y servicios a los hogares y comunidades que antes no tenían acceso”, destacó Lorena Forno de Pinot, directora ejecutiva del ING.

La implementación de los Centros PADI también refleja cómo la articulación entre instituciones públicas, organizaciones privadas y sociedad civil puede generar soluciones inclusivas y sostenibles para las personas con discapacidad y sus familias. Este modelo marca un precedente en el país al democratizar la atención especializada.

Desde su fundación en 1961, el Instituto Neurológico de Guatemala ha trabajado por brindar educación inclusiva y terapias a niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual y autismo, priorizando a quienes provienen de escasos recursos. Con los Centros PADI, reafirma su compromiso de seguir transformando vidas y favoreciendo la inclusión familiar, escolar, laboral y social.